3

Historias en un tren. Hoy he perdido el hilo.

Normalmente juego en contra de mis pensamientos, y siempre acabo en tablas. Pero a todo esto yo toco madera, no vaya a ser que por una regla de tres nos quedemos los dos en fuera de juego.

Es como mover fichas en un tablero de ajedrez y tirar el tablero, porque sin casillas el juego es mucho más divertido. Y no me encasillo, no, lo hago aunque gane o aunque pierda.

Así como pierdo el hilo lo recupero, pero por la otra punta, y empezamos una nueva batalla. Yo juego con negras, porque no me gustan las fichas de color. Normalmente canto las cuarenta en espadas, vaya usted a saber si en la batalla no tenemos copas.

A todo esto, buenos días, aunque es de noche no pasa nada, siempre dijeron de mi que me anticipaba a la jugada del contrario. Si sale el sol todo volverá a empezar, pero imaginarse un día en el que no sale el sol es ciertamente complicado, porque sino, cuando se pone la luna?

A mi todo me daba vueltas, hasta que un día decidí bajarme del columpio del parque de al lado de mi casa. Estaba oxidado pero aún giraba, tan oxidado como la gente que veo por la calle dando vueltas sin parar. Mire usté, estese un poco quieto y observe que el sol volverá a salir. Una pena que mucha gente no tuviera la oportunidad de mirar tantos colores comibinados y borrosos como yo en tanto tiempo. Todo era verde. También hay que decir que el columpio estaba en el medio del campo. Si estuviese en la ciudad vería lo mismo de siempre, mucho gris moviéndose de lado a lado, o mejor dicho, moviéndose simplemente de lado. La verdad es que no sé porqué me bajé. Quizás esperaba tomar un desayuno compuesto, que no completo.

También he de decir que me gusta componer. Vamos, en casa “con poner” la mesa me llega. Pero lo mío no es eso. “Con poner” una sonrisa a cada pequeño paso que doy me gusta más. Y hablando de sonrisas, nada es más triste que un sonrisa decaída debajo de una nariz roja. Y no hablo de sonrisas en días fríos, sino de esos cuadros de payasos tristes.

He perdido el hilo. El mío es fino y de colores. Me alegra perderlo porque siempre lo pillo de nuevo por otro color. Y como siempre se dice que la vida depende del color con la que la mires, yo lo veo de muchos, luego ya volveré sobre el hilo buscando el que más me guste. Si es que no lo pierdo…

4

Mi tarjeta de presentación

Hoy toca ración de ego-post! Y es que os quiero presentar mi nuevo diseño de tarjeta de presentación. No está muy currada, pero es minimalista, y llega a tener su punto ;) Aqui os la dejo para que valoréis:

Tarjeta de Presentación

1

A huge world / Un gran mundo

A veces pensamos que somos grandes, importantes y demás sandeces. Solo nos queda saber que el mundo es más grande que nosotros.

1

Colores para amenizar la lluvia

1

Quien soy en la blogosfera…

Creo que esta imagen ilustra bastante bien quien es cada uno en la blogosfera, aunque también se puede aplicar a la vida real fácilmente.

Solo tenéis que ir al siguiente enlace: quien es quien.

Nota I: Es mejor que maximicéis la imagen lo máximo posible. También sirve guardarla y verla en vuestro ordenador ;)

Nota II: Fijarse bien en la imagen. A ver que sois capaces de ver :)

3

Irrelevancias

Estaba convencido de que al final alguien escucharía alguien. Hablar y no escuchar es como tener la radio sin volumen. Decir que sabes lo que pasa, cuando simplemente inventas las noticias. Pensar que tu no mientes, ni siquiera dices que lo sientes.

Sentir que tienes que levantarte, sin saber muy bien si quieres hacerlo. Pero tranquilo, por hacer o no hacer no hay problema. Siempre tienes Internet con un blog para decir lo que quieras. Le llaman blogs pero mienten. Simplemente te escondes en una url, con un avatar y mil letras. A veces menos, 140 caracteres llegan. Hablando de esconderse, ¿alguien se apunta a un escondite inglés?

3

Horizonte naranja

El horizonte no solo es blanco o negro, también tiene colores.

Copyright © 2010 — Blog de David Táboas | Site design by Trevor Fitzgerald