Y no lo digo por grande sino por dolorosa.
Mucho se ha hablado de la blogosfera, blogósfera, blogocosa, blogolécula…y ahora ya hablamos de twittesfera!!
No tenemos remedio. Parece que queremos catalogar todo, con su etiqueta Dymo (publicidad no pagada) y vivir felices en un mundo en el donde todos tenga un mismo nombre. Pues no!
No todos somos iguales, por muchos que así lo crean o intenten hacernos creer. Hay multitud de personas que utilizan una herramienta como es un blog para crear su página personal, otros una profesional, otros para escribir sobre lo que les interesa, otros para escribir sobre lo que no saben y cobrar por ello…
Y puedo seguir. Hay gente que la utiliza como web, otros como página para el comercio electrónico, otros para publicar podcasts, otros para publicar vídeos, y así un largo etcétera.
Y porqué si todos somos distintos, quieren meternos en un mismo saco? A mi los sacos no me gustan, y menos estar a oscuras, porque no puedo ver. Hubo alguien, en algún tiempo, que dijo que había una revolución: la revolución de los blogs. Y no lo entiendo. Los blogs no son nada. Solo diré que los blogs no tienen alma. La tienen las personas, y creo que las personas no hicieron una revolución, solo cambiaron herramientas. Como en toda evolución.
Pero siempre hay un pero. Dijeron que los blogs eran revolucionarios, cuando lo revolucionario era el uso que se le daba. Porque si yo hago lo mismo en un blog que en una página web de 1995…qué tipo de revolución es esa?, Francesa?, pues no. (Lo de francesa lo puse porque rimaba, jajaja)
Como en toda “revolución” hubo personas que se aprovecharon de la situación para obtener su propio beneficio. A veces, conscientemente y otras veces inconscientemente, pero siempre se repetía un patrón, el carácter de “gurú” que la persona daba a entender en su blog.
Y dejándonos llevar aupamos a tales personas para que nos descubrieran lo que ellos sí llamaban “revolución de los blogs”. Yo sigo esperando a que mi blog haga su revolución.
Y ahora os voy a explicar lo que yo pienso sobre este tema. La blogosfera ha crecido. Y es que al igual que la apendicitis es la inflamación del apéndice, la blogosfera es la inflamación de los blogs.
Y sí, estoy catalogando la blogosfera como un nacionalismo. No me gustan en exceso, es más, los veo como lo que son, una inflamación de la identidad. Puedo aceptar el concepto de nación, aplicarlo, usarlo, hablarlo y discutirlo. Pero creo que el nacionalismo es una perturbación de las ideas de la nación. Pero no me voy a meter en política, aunque lo haré, no lo dudéis, jejeje.
Me voy a referir a la blogosfera como una molestia que tienen las personas que escriben en blogs, o bloggers, como gustéis en llamarlos. Os aseguro que la mayoría de estas personas no apoya a un nacionalismo, porque por el momento son minoría, pero sí apoyan a la “blogosfera”.
Vamos a pensar en la “blogosfera”. Esa cosa inerte a la que me estoy refiriendo es un colectivo, que tiene unas conductas, una misma “cultura” (el uso de blogs), un lenguaje propio (normalmente es el lenguaje conocido como hoygan, pero también se utiliza el lenguaje normal
), etc. etc.
Nos imponen desde arriba (los a-bloggers, a-list, o a-lgo) qué tenemos que decir en los blogs. Que si te gusta la tecnología, pues escribe de tecnología, pero Windows es una caca y Apple mola, tenlo en cuenta…y cosas así. Esto nos enseña que detrás de todo esto siguen estando empresas. Empresas que con dinero mueven lo que quieren a su favor. Está reciente el caso de “The Times” y su lista de bloggers, en fin…
Dicen que tenemos unos derechos, unos deberes…que algunos hacemos periodismo ciudadano por tener un blog en el que contamos lo que nos apetece…lo de siempre, vamos. Porque en vez de estar protestando porque en nuestro ayuntamiento se realizan obras irregulares, pues escribimos sobre Apple, que es más ‘cool’.
Y, lo siento, me niego a ser una oveja más. Tengo la oportunidad de aprovechar este medio, esta herramienta para sacarle algo de provecho, y que por decir “caca-pedo-pis-culo” o Enrique Dans no me gusta, no voy a ser mejor o peor en la “blogosfera”.
Antepongamos lo individual a lo común. Todos y cada uno de nosotros si que tiene unos derechos, unos deberes…pero nada vinculado a la “blogosfera” y a Internet. Los blogs y esta cosa son un medio más para poder ejercer nuestros derechos individuales.
Olvidémonos de defender y hablar por “España” y empecemos a defender y hablar por nosotros. Y, coletilla política incluida, no hay que salvar “España” ni mejorarla, sino salvarnos a nosotros mismos y mejorarnos nosotros mismos. Así el mundo sería un lugar un poco mejor. (Por cierto, cambiar “España” por “blogosfera” y tendréis el comentario adaptado a la red).
Ahora os toca a vosotros. Es el momento de cambiar esto.
Ah, por cierto, os suena lo de ”debate sobre el estado de la blogosfera”?, a mi sí: “debate sobre el estado de la Nación”